Diseño

Como el propio barrio, el Hotel Tribeca Grand es sencillo y al mismo tiempo lujosamente elegante, con un diseño de mediados de siglo que combina las limpias líneas clásicas con atrevidos detalles de color y estilo. La sencilla fachada de ladrillo rojo decorada con distintivos detalles de hierro fundido está inspirada en los materiales que se aprecian por toda la zona de TriBeCa. El hotel entiende que el gusto es tanto una cuestión de diseño bien articulado como de ubicación, y eso explica por qué este exclusivo hotel de lujo de Nueva York encaja tan fantásticamente bien en su vecindario.

En el interior, se respira un clima de tranquilidad y de ligera decadencia. El amplio atrio central, originalmente diseñado originalmente por Larry Bogdanow de Bogdanow Partners Architects, ofrece un espacioso núcleo abovedado que evoca las grandes catedrales y los edificios públicos del siglo XX que aparecen en las películas de Hitchock, como la antigua Penn Station o el Singer Building. Este moderno hotel neoyorquino se caracteriza por una mezcla de misterio y lujosa precisión que crea un ambiente sin parangón en otros hoteles de la ciudad.

Recientemente reformado por el diseñador William Sofield de Studio Sofield, el atrio da cabida a uno de los escenarios más populares de la vida nocturna del centro de Nueva York: el Church Bar. Aquí los vivos colores orgánicos al estilo de Frank Lloyd Wright sirven de telón de fondo perfecto para que tanto los huéspedes del hotel como los residentes de Nueva York se tomen sin prisas una copa o terminen la noche con un cóctel. El Tribeca Grand es un hotel representativo del estilo de vida neoyorquino, y resulta tan elegante de día como seductor de noche: un ingrediente clave para su éxito. Sus modernas y bien equipadas habitaciones compensan con su tranquilidad la animación del atrio central. La forma ciertamente está al servicio de la función, lo que hace posibles lujosos refugios minimalistas que son en la misma medida escondites urbanos y lugares de trabajo, ocio y socialización.